~Capítulo 88~ El quinto de la mesa.
°Narra Morelia Dalas°
Los minutos pasaron maravillosamente, disfruté de las caricias de Kenny hasta que, sin preverlo, me dormí.
No tuve ninguna pesadilla y dormí con inmensa tranquilidad.
¿Este tipo de sentimiento es el que tuvo que afrontar él frecuentemente? ¿Así, de esta forma, le hacía sentir yo cuando lo acompañaba en aquellos tiempos angustiosos?
Es devastador... Es devastador que incluso en tus sueños no puedas tener la paz que no tienes en la vida real.
Es como vivir en un doble infier