Le gustaba lo tierna y posesiva que era su dulce Joselinne, sin darse cuenta de lo qué hacía. La coloca debajo de ella y la besa mientras sujeta sus manos encima de su cabeza, metiendo su rodilla en medio de sus piernas para poder tenerla a su merced. -Tuya... Solo tuya, mi Reina.- Besa su cuello y lo lame con gula para luego besarla de nuevo y subirle un poco el vestido para acariciar sus muslos.
Siente como sube su vestido, dejando que sus piernas estén al descubierto y le gusta, se siente bi