Mundo ficciónIniciar sesión"No hay límites para tu terquedad"
Elías.
Elza se coloca la bata y camina desganada hasta la sala de espera. Mira con desprecio a todos y luego repara en mí, bufando y con ganas de acostarse a dormir en cualquier silla que vea por allí.
—Esto será rápido...—Dice.
John se fue en búsqueda del director que nos pidió traer de vuelta a Rondón, Jack y Car







