Hanah descansó plácidamente en la enorme y cómoda cama de la habitación de invitados, tenia tiempo que no dormía así de bien, completamente en paz sin la zozobra constante de ser descubierta por alguien, o ser encontrada por el mismísimo Ares Prokopis; su tía Katherine le había dado la confianza que necesitaba desde hacia ya mucho tiempo, poder contar con alguien era gratificante para ella. Ya no sentirse desamparada, sola y perdida en el mundo le quitaba un gran peso de encima. Ya había tenido