Capítulo 48 – La falta que me haces
Alexander
Robert quería respuestas. Y yo las tenía. Tal vez no las que a él le gustaría oír.
—Fue un accidente. Pero casi fatal.
Me observaba atento. Evaluaba cada gesto, cada palabra. Probablemente contaba hasta cuántas veces parpadeaba.
—¿Accidente? ¿Dónde ocurrió?
Respondí con la historia que había urdido de camino al hospital. El alcalde había cumplido con su parte y silenciado la situación. Mi equipo, por su lado, dejó la galería impecable antes de que D