Capítulo 257 – No hay perdón…
Elena.
Enzo y yo tuvimos un momento maravilloso. Nuestro amor intensifica aún más el placer.
Pero entonces sonó mi teléfono… y, después de la amenaza de Morelli, el corazón se me encogió ante la posibilidad de que hubiera puesto las manos sobre mi padre.
Solo que Enzo terminó viendo el mensaje y contestó la llamada. Conociendo a Dante, sé muy bien lo que debió haber dicho y, después de la reacción de Enzo, lo confirmé.
Entiendo la furia de Enzo Mancini. Dante Morel