Capítulo 256 – La historia de Lena
Alexander
Después de aquel delicioso momento con mi mujer y de nuestro baño, en el que compartimos caricias y secretos, nos acostamos. Bastaron diez segundos para que Evie se entregara a un sueño profundo, igual que nuestra princesa.
Respiré hondo, le di un último beso y cerré los ojos, dispuesto a relajarme.
Al menos eso fue lo que pensé.
Los gritos llegaban apagados, así que no pude identificar de quién eran. Con cuidado aparté a Evelyn de encima de mí, me p