Capítulo 103 – Solo quiero que seas feliz
Alexander
Por una fracción de segundo, pensé que el amor que Evelyn decía sentir por mí... no era real.
Verla llorar frente a una nota de él fue como si me clavaran dagas en el pecho.
Pero entonces me lo demostró.
Que no había nada que temer.
Ella me ama. Con la misma intensidad con la que yo la amo.
Después de hacerle el amor —como si fuera la primera vez—, Evelyn hizo lo que más le gustaba: quedarse dormida entre mis brazos.
Cuando miré el reloj, ya h