El punto de vista de Alessia
En el momento en que llegamos, lo supe.
Esto no era solo un evento.
Era un campo de batalla.
Las luces destellaron en el instante en que el coche de Adrián se detuvo en la entrada. Cámaras. Voces. Miradas por todas partes.
Observando.
Esperando.
Juzgando.
Mi corazón latía con fuerza mientras la puerta se abría.
Adrián salió primero.
Sereno. Intocable. Cada centímetro del hombre que el mundo temía y respetaba.
Entonces…
se giró.
Y me tendió la mano.
Por un breve segu