POV de Alessia
La sala de recuperación estaba tranquila de una manera que el parto nunca lo fue.
Iluminación suave. Voces apagadas desde pasillos distantes.
El zumbido constante de las máquinas del hospital.
Y en mis brazos…
Matteo.
Dormía contra mi pecho envuelto firmemente en una manta azul pálida, un pequeño puño metido debajo de la barbilla como si ya fuera dueño del mundo.
Lo que, honestamente, así era.
No podía dejar de mirarlo.
Cada pocos segundos comprobaba que fuera re