Después de un día estresante en la oficina, finalmente es hora de irse a casa. Estoy apagando mi portátil cuando Jason sale de su oficina.
—¿Estás lista para irnos?— pregunta mientras se acerca a mí.
—Sí, vámonos.— Guardo mi portátil en su bolsa y lo llevo junto con mi bolso. Jason me llevará a casa ya que no vine al trabajo con mi coche.
—¿Cómo estuvo el trabajo hoy? Espero que tu jefe no te haya estresado,— pregunta, entrando al ascensor.
—Fue estresante. Mi jefe me dio mucho trabajo que hace