Narrador
Hannah inquieta despertó de un gran susto, la imagen de aquel hombre pálido se le había aparecido en el sueño.
-Ayyy no... dijo, luego observo a su alrededor y vió al lobo blanco que tanto temía en su habitación. Se quedó inmóvil, tratando de calcular todos los movimientos de la bestia quién se acercaba lentamente a ella.
Cuando el lobo estaba en una corta distancia, se sentó y dejo caer el hocico sin dejar de mirarla a los ojos.
-¿Eras tu verdad?, tú me salvaste dijo con una sonrisa e