Alastahir suspiró pesadamente, tener relaciones con Ginebra no es lo mismo que estar con Freya, esa pelirroja sabia muy bien lo que hacía. Mirando a la mujer a su lado, se sintió culpable de pensar en otra.
―¿Por qué te veo tan pensativo? ―Ginebra frunció el ceño, siempre es más de lo mismo, no se imaginó encontrar un iceberg. ―Bichito, ¿Por qué siento que este último mes las cosas no van tan bien como me gustarían? ―Alastahir se sentó.
―¿Ya olvidaste que me abandonaste? ―La miró con esa fria