El silencio se apoderó de la habitación, solo el sonido que hacía el monitor de vida de Andrea sonaba en el lugar, el silencio era terriblemente sepulcral, nadie movió un solo dedo, cuando vieron a samanta en el piso llorando a mares con el niño entre sus brazos.
El tiempo se detuvo por unos minutos, pero parecía haber sido eterno…
Del bello rostro de la demonio Beka, había rodado una lágrima, su rostro estaba desdibujado por el shock y asombro de verse a sí misma llorando.
Veronika regresó a s