*Narra Nolasca
Llegué a mi casa, todo se veía apagado y carente de vida, lo único que le daba vida a este maldito lugar era mi querida nieta. Desde el día que me enteré de que estaba embarazada, todo se detuvo, el tiempo para mí, ya no tenía valor o sentido, en vez de seguir, ahora tenía un tiempo límite.
Teníamos un pacto entre todas en el aquelarre, y el principal objetivo es que no debíamos dejar que naciera otro demonio.
Los malditos Nefilim son los hijos de los Ángeles con humanos, pero es