*Relata Samanta
Nos miramos, ambos nerviosos y así que nos fuimos tomados de la mano, luego de que la maestra y el director nos despidieron con palabras de aliento,
Como ya no iríamos a la escuela, Carlos me convenció de ir a su casa, quería presentarme a alguien especial, nerviosa y dudosa, acepte.
Primero fuimos a dar una vuelta por el centro comercial y al llegar a eso de a medio día, nos dirigimos a la casa de él. Una abuelita de cabello muy blanco y delgada nos recibió con una sonrisa muy