* Relata Andrea
Después de unas pocas semanas, las cosas cambiaron entre Julio y yo, (varias veces me vi llamándole Lucifer o cariño), él se volvió lo que siempre espere de él. Me lleva el desayuno a la cama, me trae postres y cosas deliciosas, de vez en cuando al ir a dormir, puedo sentir su mano en mi vientre que va creciendo rapidamente..
se que su tacto lo hace por hacerme sentir bien, pero me doy cuenta del cómo lo llama cuando me hace la revisión rutinaria. “El bebe”, quizás soy muy e