Después de ese beso, nos encontramos sentados en una banca. Sé que en cualquier momento el tema surgirá y debo estar preparada. Estoy segura de eso. Él me mira y toma mis manos. No tardo en corresponder al contacto. Su mirada me hace sentir amada, como si fuera de gran importancia para él. Eso es lo que siento.
-Anastasia...
-Disculpen -interrumpe una niña pequeña a Zared-. Solo quiero dejarles un volante para invitarlos a comprar algo. Estamos ubicados allí...
Señala las luces a poca distancia