Capítulo 60 —Mi vida… un caos
Jordan:
Aunque tenía muy en claro de que ella se iba a negar a fugarse conmigo, no por eso dolió menos, pues albergaba una mínima esperanza de estar equivocado. Pero eso no sucedió. Así que tendría que aprender aceptar que, tal vez, a mí me interesaba más Ginebra de lo que le interesaba a ella, porque de haber sido la proposición al revés, yo no hubiera dudado ni un segundo en aceptar, hacer las maletas y coger el avión. Pero no podía culparla, ella tenía su vida