Capítulo 59 —El hombre ideal
Jordan:
Al separarnos, me bajé del capot y le extendí la mano.
—Ven, quiero llevarte a un sitio —al ver el brillo en sus ojos, supe que estaba malinterpretando mis palabras —es un lugar que amo, que nunca he llevado a nadie y realmente quiero ir contigo.
Asintió con la cabeza, tomó mi mano, y se dejó llevar hasta el coche. Lo puse en marcha y llegamos a la cabaña, después de una corta y tranquila conducción bajo el cielo estrellado. La cabaña estaba aislada, rodeada