Helena hernan6dez
Ver al General Cortez con ese ramo en sus manos fue muy extraño y la forma en que trató de disculparse fue la más extraña hasta ahora. Noté lo incómodo que le resultaba pedir perdón, así que no acepté nada y mucho menos aquellas flores de colores y horteras. Eso para mí fue como una afrenta, no estoy muerta para recibir flores. Suspiro pesadamente, siento que este hombre todavía me va a dar un gran dolor de cabeza.
Siempre trataré de mantenerme ocupado y lo más lejos posible d