Hugo siempre despreciaba a su hermano menor, considerándolo como alguien inferior, que era incapaz de lograr grandes metas. Pensaba que solo se preocupaba por servir té y agua a las mujeres, actuando como un mayordomo, sin ambiciones ni sueños.
Pero nunca se imaginó que Julio, una figura prominente en Valencia y un magnate de primer nivel, pronunciaría personalmente palabras como llamar a Aarón su hijo adoptivo. ¿No está claro que está tomando partido por Aarón y apoyándolo indirectamente?
Lo má