El teléfono sonó varias veces antes de que alguien contestara al otro lado.
—Alejandro, estoy realmente sorprendido y contento de que hayas decidido llamarme—La voz de Álvaro era tan amable como siempre, pero también transmitía cierta debilidad.
—Hermano, ¿cómo te has estado sintiendo últimamente?
Dada la personalidad de Alejandro, prefería ir directo al grano con sus peticiones, pero dado que necesitaba un favor, se vio obligado a hacer un poco de charla primero.
—Igual que siempre, dependiendo