Pol, con una sonrisa irónica, negó con la cabeza y se sentó frente a Simón con calma—Papá, tanto usted como yo somos personas de negocios, entendemos con claridad que las promesas verbales no tienen ningún sentido. Pero le aseguro, tan pronto como asuma la presidencia, todos los problemas actuales se resolverán sin inconvenientes.
Simón oscureció la mirada—¿Te encargarás de Diego?
Pol mantuvo firme su postura—La familia García ha sido atacada repetidamente, y Diego está involucrado. Incluso si u