Mierda. ¿Hugo realmente comió mierda?
Clara y Alejandro se miraron entre sí, mientras Diego también miraba sorprendido el rostro de Teófilo.
Hugo, con la boca abierta por la sorpresa, lo miraba fijamente, con los ojos llenos de rabia.
Un abrumador sentimiento de humillación caía sobre él, recordando vívidamente todo lo que sucedió esa noche. El miedo, la vergüenza y la humillación lo hacían temblar como un tamiz.
Hugo se tapó la boca, estaba a punto de vomitar de nuevo.
—Hugo, tu expresión parec