—Pero hay muchas cosas no se logran solo con buena intención; se requiere considerar muchos factores antes de actuar. Aarón, entiendes bien esta verdad.
Aunque las palabras eran leves, cayeron como una roca en el lago del corazón de Aarón, generando mil capas de olas.
Luz no dijo más y se dio la vuelta.
Clara rápidamente la alcanzó, agarrándola de la mano, con la mirada ansiosa e incomprensiva: —Luz, ¿por qué? Antes, más de una vez, elogió a Aarón frente a mí, siempre le ha agradado, ¿por qué de