—Madre, no te preocupes. Tengo una solución.
Leona susurró en su oído—Puedes usar pañales para la ocasión, ¿no sería una solución infalible?
—¿Pañales? — Ema se ruborizó de vergüenza.
—De todos modos, nadie más que yo lo sabría. No dudes en usarlos. Papá ha trabajado demasiado duro para reconciliarse contigo, así que debes brillar en este evento tan especial, vestirte de gala, superarlo y recuperar el corazón de papá.
Sí, la chica tenía razón.
Las oportunidades eran escasas; ella debía esforzars