Sebastián se mordió de repente el labio, obligándose a recuperarse del palpitar de su corazón en ese momento.
Al ver a Sofía llorando frente a él, su corazón se hundió al instante.
Sofía, nerviosa por su mirada, sollozó: —Sebastián, por favor, ayúdame por nuestra larga amistad desde la infancia. No quiero ir a la cárcel.
¿Nuestra larga amistad desde la infancia?
Los pensamientos de Sebastián se remontaron directamente a su infancia.
En ese entonces, su padre acababa de fallecer y regresó a su pu