Estas palabras, como si cuestionaran a Sofía, la dejaron en una situación bastante incómoda.
Sofía se defendió al instante: —No, no lo sabía. Me probé el vestido y luego me di cuenta de que era de Daniela.
—¿Estás diciendo que las dependientas de mi estudio no hacen bien su trabajo, entregando a cualquiera los vestidos reservados a otros clientes?
Alicia dirigió una mirada muy severa al gerente: —¿Quién permitió que se probara este vestido sin autorización?
El gerente estaba en una situación alg