Zafiro
Desperté en igual condiciones que la primera vez, solo que esta vez el lobo dormía a mi lado y mis manos no estaban esposadas, creo que le arruine los planes, JA, aunque no recordaba a verme dormido y mi mente estaba un poco en blanco. Me levante con cuidado de no despertarlo, busque con la mirada algo de ropa para ponerme por arriba, pero no había nada así que me tape los pechos con mi brazo y cruce los dedos para poder salir de aquí sin llamar la atención, aunque sería difícil, a menos