Zafiro
Trágame tierra y lánzame al otro lado del mundo, definitivamente este hombre debe haberse golpeado la cabeza cuando se lanzó detrás de mí al rio, no puede haber otra explicación coherente. Después de bañarme me seco, peino y aruco en la cama como a una cría y luego se vistió y solo se sentó en el sillón sin despegar la vista de mí, de eso hace más de veinte minutos en los que solo nos hemos mirado fijamente yo amenazantemente mientras él no sabría decirlo con seguridad, pero lo que pued