El arrepentimiento del CEO. Capítulo 4. ¿Ni siquiera me permitirás defenderme?
Cuando llegaron a la mansión de sus padres, Harry bajo primero y luego le abrió la puerta a Emma y la ayudo a bajar y no soltó su mano después de hacerlo, al darse cuenta de que ella parecía estar muy nerviosa por conocer a sus padres.
“Hijo que bueno que ya estas aquí.” Dijo Katherine Stone al verlo entrar y luego frunció el ceño cuando vio a Emma, pero rápidamente volvió a sonreír. “¿Por qué no nos dijiste que ibas a traer una invitada?”
“Creí que Daniel les diría, Emma no es una invitada,