100. Fuera de los caminos trillados
A la forense nunca le gustó estar cara a cara con los criminales que podía encontrar. Christina incluso había optado por seguir una carrera alejada de los focos por esa misma razón, para permanecer entre bastidores y no tener que lidiar con la locura, el odio y los ojos malvados de los diversos sanguinarios que había por ahí.
Esa tarde, sin embargo, hizo una excepción. No por voluntad propia, sino porque el diputado, desde la altura de su indiscutible autoridad y ligeramente dudosa amistad, se