Narra Alondra Ferreyra
–Mira mi princesa, ésta es mi recámara –Me dijo David –Siempre que venimos yo me instalo aquí, pero en dónde tú quieras nos quedamos, por mí no hay problema. Esta también es tu casa para elegir donde deseas estar.
–Todas las recámaras son hermosas – Dije emocionada –Pero sí esta es tu recámara, no busquemos más y vamos a instalarnos aquí.
–Alondra, yo sólo quiero que tú te sientas cómoda y feliz. Quiero que además de hacer tareas y lo que siempre hacemos en la ciudad, que