Narra Alondra Ferreyra
Al día siguiente como siempre que estábamos juntos mi guapísimo David me despertó tiernamente y justo a tiempo para meterme a bañar y alistarme para irnos al Tec, pero antes de eso Carmen, quién siempre se preocupaba por nosotros nos preparó de desayunar lo cual hicimos David y yo con un poco de prisa para que no se nos fuera a hacer tarde.
Salimos con bastante tiempo al Tec, dónde al llegar David me acompañó hasta mi salón.
–Alondra mi amor, te amo preciosa. Que tengas u