Narra David De María
–David, no tenías que hacer eso – Me reprendió – No quiero problemas con la familia de Alondra, tenía pensado que mañana nos fuéramos a Morelia y tú siempre haces mal las cosas, no te puedes esperar y armas más líos de lo necesario.
Llegamos a la orilla del lago y el jeep del tío de Andrés ya nos esperaba, para llevarnos a nuestra cabaña, mi madre iba lo que le seguía de cabreada y cuando llegamos a nuestra cabaña, estaba un lujoso auto que parecía ser de los de la familia