Narra Alondra Ferreyra
Carmen llamó a David casi llegando a la cabaña de ellos y él se debatía entre responder la llamada o no, yo no opiné nada de si debía de contestarle o no, pero él terminó por tomar la llamada para casi colgar enseguida ya estábamos prácticamente llegando a la cabaña.
Carmen nos esperaba afuera y en cuanto David se estacionó, ella fue y recogió las bolsas con las cosas que encargo y entramos David y yo después de ella a la cabaña. Ella no nos decía nada y eso no era una bu