—¿Adónde vas? —preguntó Sora en cuanto vio a Aurora corriendo escaleras abajo hacia el garaje.
Aurora le respondió a través del enlace mental:
—Voy a correr. —mintió.
—¿Otra vez? ¿Cuántas veces tienes que correr en un solo día? —preguntó Sora de nuevo por el enlace mental, ya que Aurora ya no estaba a la vista.
—Necesito hacer algo, señora Horatio —declaró Aurora, ya dentro del garaje—. Volveré pronto.
—Ten cuidado —advirtió Sora con preocupación. Su nieta había estado saliendo hasta tarde lo