El vehículo de Sage avanzaba a toda velocidad por la carretera serpenteante, dejando atrás los terrenos de la Manada. Su mente corría tan rápido como el coche mientras salía de la Manada y se dirigía a la ciudad para encontrarse con el Vidente. Su alma estaba atormentada mientras conducía de forma agresiva. Nunca había deseado algo así. Jamás había imaginado que terminaría recorriendo el mundo en busca de una forma de reclamar a su compañera. Toda su vida pensó que las cosas le iban bien.
Cuand