Narra René.
Pasado.
La puerta de la choza se cerró de repente dejando a Víctor afuera. Tragué hondo cuando el hombre levantó su mano hacia una silla. Esta silla estaba en medio de lo que al parecer era una especie de círculos con triángulos y figuras extrañas. Tomé asiento, sintiendo el calor y los nervios pasarme por la columna.
—Debes decir exactamente qué quieres, René Duque. Sé que deseas mucho más que eso. Si ya estás aquí, aprovecha. Mis seguidores y yo estaremos felices de poder ayuda