48: A partir de hoy.
Narra René.
Veo a la mujer preciosa plácidamente dormida y mi cuerpo se estremece como un adolescente enamorado cuando aparto de su nariz un mechón de su cabello y por consiguiente, ella mueve los labios como quejándose.
La tengo aquí, a mi lado, respirando mi mismo aire y viviendo bajo nuestro techo. No han pasado ni 12 horas desde que estamos aquí y ya siento que tenemos miles de años compartiendo.
Desde esta mañana, a pesar de lo que ocurrió, me siento y estoy más atado a ella.
Me separo de