Narra René.
Nuestros cuerpos están envueltos en el otro en forma de cuchara y el sentimiento abrumador en mi pecho necesita salir de alguna forma.
—Eres una mujer increíblemente hermosa.
La siento suspirar en mi pecho, mi corazón se acelera.
—Tú eres…
—Guapo, lo sé.
—René… —Ríe un poco y solo me enamoro más—. Eres un hombre increíblemente atractivo también.
—¿Eso piensas?
—Eso pienso.
Hay un pequeño silencio de mi parte. Se trata de la culpa, de mi enamoramiento, de nuestro destino y sus senti