++Gisela++
¡Ese es mi rostro! Por última vez me veo al espejo y me sorprendo por las tremendas ojeras que me cargo y ni el maquillaje quiere hacer milagro en mí. Camino hacia la cama, agarro mi cartera y antes de que me reprendan por llegar tarde es mejor que deje de verme al espejo y salga corriendo de aquí.
—Gisela… Ya es tarde, por favor, tienes que salir —grita y mi cabeza quiere explotar.
Hace quince días me convertí en una intrusa para Dolores, ella amablemente me ofreció una habitación,