Cuando hemos llegado al hospital todos atienden a Alma inmediatamente, pasan unas horas, no sé exactamente cuánto tiempo hasta que la doctora nos deja pasar a la habitación donde ella esta hospedada.
Cuando entro, la visibilidad de verla me destruye.
Alma se encuentra con un respirador, su cabeza vendada, una vía conectada de cada brazo una con infusión y la otra brindándole nutrientes debido a su desnutrición, siento ganas de llorar, gritar salir y matar a esos hijos de puta.
Mi garganta esta