Diana.
Al estar lista me miro al espejo y casi no me puedo reconocer, el maquillaje es perfecto me han colocado una sombra de ojos rosada y mis labios tiene un rojo cereza, mi cabello estilizado con ondas y han recogido solo la mitad superior colocando un adornos qué combina con el vestido, jamás me avía visto de esta manera tan elegante y refinada una sonrisa involuntaria se dibuja en mi rostro, la señora Gloria me entrega un abanico del mismo color qué el vestido.
-esto te será de mucha a