Capítulo 27: La brecha digital
Palacete de los Delacroix – 2 de la madrugada, sábado
La noche había caído sobre París, espesa y silenciosa. Camila no había pegado ojo. Sentada en su despacho, iluminada solo por la pantalla de su ordenador, tecleaba con una concentración feroz. El diamante "Corazón de Fuego" reposaba sobre la mesa, olvidado.
Después de la subasta, había visto a Lucas fumar afuera. Había leído su mensaje. Y había sentido algo que no quería sentir: un estremecimiento. No de miedo.