Capítulo 12: Las manos sucias
Palacete de los Delacroix – 10 de la mañana, tres días después del artículo
La lluvia golpeaba contra los cristales de la biblioteca. Camila estaba sentada ante su ordenador, con una taza de café frío a su lado. Desde el amanecer, escarbaba en el pasado digital de Ofelia Vernet. Cuentas, mensajes, correos electrónicos, llamadas: nada se le escapaba.
Sus dedos volaban sobre el teclado, saltándose los cortafuegos con una facilidad pasmosa. Había pirateado los servido