Llega la hora del té y la señora María me da a probar un pancito amasado de muerte cocinado a leña en su horno de barro, está para chuparse los dedos. ¡Comimos como si el mundo se fuera a acabar! Así que decidimos pasear los 3 por el terreno para bajar la comida. Vimos algunas cabras a lo lejos 🐐 y gallinas paseando a sus pollitos, ¡qué tierno era verlos corriendo detrás de su madre! 🐓 🐥.
- Si algún día tengo una casa, será una parcela, adoro la tranquilidad de lugares como este – expreso mi