Martina desorbita los ojos al escuchar tal conversación, casi que se traga su chicle y comienza a toser. Alba la ve extrañada y tapa con su mano el micrófono del teléfono.
—¿Se encuentra bien? —le pregunta a su compañera de trabajo. No sé merecía su amabilidad, pero tampoco iba a desearle que se ahogara.
—Si-si, solo que el tipo este de Superman va a tener un hijo —se excusa Martina. Alba rueda sus ojos, jamás ha sido amante a las redes sociales, considera que son una distracción, además d