Entre tanto, Alba se posa en la puerta despidiéndose de los invitados faltantes. Leandro y Ester son unos de ellos, por lo que intercambian miradas, pero solo eso, ambos se suben al auto y Leandro esboza una pequeña sonrisa hacia Alba. “Tal vez aun siga soltera, pero tú eres mío Leandro” piensa Ester mirando a su esposo.
—Ok, ya los invitados se han ido, ¿Y ahora? —pregunta Macarena acercándose a Alba.
—Pues irme a casa.
—¿No irás a la mansión?
—No mamá, no tengo nada allá que sea mío. Lo mejor